Los dueños de SEDE
WHISKY y SIFÓN se asociaron con el chef y productor de ganadería
sustentable, Juan Barcos, para crear Madre Rojas, la reivindicación de
las clásicas cantinas porteñas con el foco en la calidad del producto y
una cuidada selección de la materia prima.
Después de apostar a Chacarita como nuevo polo gastronómico, Madre
Rojas busca dar espacio al patio trasero de Warnes, un área muy
arbolada y con gran potencial, marcada por su tranquilidad y que
funciona como centro geográfico de la Capital, conectando Villa Crespo,
Paternal y Chacarita con Caballito.
Bajo una perspectiva donde se priorice la calidad, el trabajo de Madre
Rojas está en cuidar cada detalle para que la experiencia sea especial:
Desde la arquitectura y estética clásica de esta esquina con gran
vereda, hasta el diseño distintivo de la parrilla como joya del lugar, o la
vajilla de Tsuji y la cristalería de El Progreso, la primera cooperativa del
vidrio en la Argentina.
La construcción del menú está regida por la estacionalidad de los
productos y busca ser un punto de encuentro entre lo clásico de una
cantina y un restorán contemporáneo. Es así que entre los platos se
pueden encontrar desde papas fritas con provenzal hasta unos puerros
asados con puré de papas, avellanas y romesco, o desde asado del
centro a una burrata con durazno, tomates orgánicos y huacatay.
Al mismo tiempo, hay charcutería wagyu elaborada por César Sagario
(Frigorífico Sello de Oro, Corte Comedor) y salame chacarero de
Emiliano Belardinelli (Adora, General Rodriguez), en paralelo al actual
desarrollo de embutidos parrilleros junto a la Ing. Mariana Sánchez, Jefa
de Desarrollo de Nuevos Productos del INTI.
Madre Rojas busca ser un lugar de encuentro, reivindicando la identidad
de la esquina porteña tan presente en los barrios de la ciudad. Pero la
mística no está solo en la superficie, debajo, en un pequeño sótano, se
encuentra la cava que resguarda una cuidada carta de vinos que
acompaña el criterio de la propuesta; la calidad. Indistintamente del
estilo enológico, lo que rige es el producto y el productor, con
propuestas variadas, atravesando los modernos que se van convirtiendo
en clásicos como pueden ser los vinos de Juanfa Suarez en Paraje
Altamira, pequeños productores o íconos indispensables como Wainert
y Tempus.
“Quisimos traer al barrio una típica cantina porteña que también
interpele al gastronómico o la cocina contemporánea. El diferencial está
relacionado con la búsqueda y selección de materia prima, productores
y productoras, que hicimos previo a encarar el proyecto, y cómo eso
convive con el barrio. Quisimos encontrar lo mejor de cada área para
traerlo a Madre Rojas” señaló Juan Manuel Bidegain, creador de esta
nueva propuesta gastronómica junto a sus socios Roberto Cardini,
Gonzalo Fleire y Juan Barcos.
Abierta de martes a domingos, de 19 a 1hs, sin dudas, planta bandera
como una alternativa innovadora y promete devolverle el brillo a una
zona de CABA con mucho potencial.